¿Bueno? ¿Bueno? Así que queréis saber de mí…
Bueno siento haberos hecho esperar tanto, pero es que aquí en el Olimpo la cobertura llega fatal, tenia por lo menos en el contestador unos treinta mensajes de un tipo llamado Santiago Carbonell.
Bueno procederé a contar mi historia:
Yo nací un poco antes que mi hermano, el Dios Apolo. Exactamente(es el que estáis pensando) Que desde que se descubrió así mismo no ha hecho más que mirarse la cara y no cansarse jamás. Buenos sigamos conmigo. Nací en una isla llamada Ortigía que actualmente se llama Delos. Mis padres son Júpiter y Latona.
Soy una diosa de la caza, relacionada con los animales y las tierras salvajes ¿Qué queréis que os diga? Desde que mi padre me regalo a Lassie he cogido a los animales un gran cariño. Pero más tarde me canse de este oficio y pensé en que Diosa me podría convertir de modo que, una noche mientras miraba el firmamento abstraía en mis pensamientos, me fije en la estrella más grande: la luna. Que estaba esa noche en su máximo esplendor, y decidí ser la diosa de la luna. Pero no solo me conforme con eso sino que era tal su elegancia y su belleza que la suplante. (Compite con eso Apolo)
Pero esta nueva Diosa debía de dar ejemplo, por lo tanto pase a ser un emblema de la castidad. Mis fans número uno eran los Robledos. Era loada en su poesía, por mi fuerza, gracia atlética, por mi belleza y habilidades de caza. La etimología de mi nombre significa: La diosa.
Pero no tuve descendencia, y hay una razón muy simple para esto, fui testigo de los dolores del parto de mi madre, fue tal mi impresión que dije que nunca me casaría, de modo que le pedí a mi padre que guardar para siempre mi virginidad como mi hermana la Diosa Minerva. Así pues mi hermana y yo recibimos el nombre de <<vírgenes blancas>> por parte del oráculo de Apolo.
Mi querido padre, me armo con arco y flechas y me hizo reina de los bosques e incluso para mi cumpleaños me regalo dos ninfas que tenían que servirme y hacer voto de castidad. Y así con esta enorme comitiva me dedicaba a la caza. (En mi defensa, de la afición de la caza, os diré que Lassie me mordió una vez)
Sobre mi personalidad os diré que soy grave, cruel, severa y sobretodo vengativa. Que nadie se gane mi resentimiento porque no tendré piedad. No vacilo en destruir cosechas, devastar vuestras manadas, sembrar epidemias a vuestro alrededor, humillaros e incluso matar a vuestros hijos. Os voy va contar una cosa que me paso hace ya mucho tiempo. El pastor Acteón, me vio bañándome desnuda junto a mis ninfas, por este atrevimiento lo convertí en venado e hice que sus perros de caza lo devorasen. ¿Qué queréis que hiciera? Lo demande por evasión a la intimidad pero Zeus no me hizo caso alguno, de modo que tome la justicia por mi mano.
En otra ocasión en un arranque de celos, mate a Orión con mis flechas. ¡Venga! ¡Que tire el primer rayo el Dios que nunca haya sentido celos y haya matado por ello!
Una vez me enamore platónicamente del pastor Endimión, al que yo besaba tan suavemente que no despertaba (esto despertó el interés del cuento La Bella Durmiente)
Bueno mis adorables mortales, por supuesto los que me caían bien me adoraban el 13 de Agosto en un festival. Fui considerada con gran reverencia por los ciudadanos de clase inferior, y por los esclavos ya que estos pudieron recibir asilo en mis templos. ¿Ya no soy tan mala eh? Bueno esta he sido yo y mi vida. Ahora si me disculpáis he quedado con Apolo para hacernos una limpieza de cutis y depilarnos las cejas.
GRACIAS POR VUESTRO INTERÉS HACIA MÍ.
Siempre vuestra
Diana